TRASTORNO ESPECÍFICO DEL LENGUAJE (TEL)

¿Qué es T.E.L.?

El Trastorno Específico del Lenguaje, es un trastorno severo del desarrollo del lenguaje, tanto a nivel comprensivo como expresivo, pudiendo afectar a uno, algunos o todos los componentes fonológicos, morfológicos, semánticos, sintácticos o pragmáticos del sistema lingüístico.

Se califica como “específico” ya que las dificultades en el lenguaje no implican la existencia de un Trastorno Generalizado del Desarrollo, déficit intelectual, auditivo o trastorno neurológico, aunque en alguno de los casos suele confundirse con alguna de estas patologías, al mostrar conductas y comportamientos semejantes en edades tempranas.

El TEL puede aparecer asociado a otras patologías, como se muestra en una publicación reciente del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), que introduce la posibilidad de un diagnóstico comórbido de los Trastornos del Espectro Autista (TEA) y Trastorno específico del Lenguaje (TEL) o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

T.E.L
T.E.L

Características

Los niños con TEL presentan características heterogéneas, de manera que los componentes del lenguaje (comprensión, pronunciación, uso de la sintaxis, capacidad de uso social del lenguaje y de comunicación) se ven afectados en cada caso de diferente forma e intensidad.

Mientras que unos niños pueden tener problemas formales de lenguaje (pronunciación, construcción de oraciones, falta de vocabulario, etc.) pero poseer habilidades conversacionales, otros, pueden tener un lenguaje formalmente correcto (sin dificultades fonológicas o gramaticales destacables) pero con graves problemas en el uso social del lenguaje, impidiendo una comunicación eficaz.

Lo que hace característico a este trastorno es el inicio tardío en la adquisición del lenguaje (por ejemplo, poseer un vocabulario inferior a 50 palabras inteligibles o la ausencia de emisiones de dos palabras a los dos años) y la persistencia del mismo sin una causa aparente, aunque haya existido una adecuada estimulación o incluso apoyo especializado.

¿Cómo es el niño con TEL?

El niño con TEL puede presentar algunos de los siguientes comportamientos:

  • No habla o cuando habla no se entiende lo que dice.
  • Le cuesta contar lo que ha hecho o repetir frases largas.
  • Tiene dificultades de comprensión.
  • No responde cuando se le llama.
  • No obedece.
  • No responde a estímulos orales.
  • Presenta ecolalias (repetición de palabras o frases a modo de eco).
  • Presenta estereotipias (movimientos repetitivos).
  • Problemas de psicomotricidad.
  • Se irrita mucho, es “cabezota”.
  • Es “distraído”, no presta atención.
  • No mira a los ojos.
  • No juega con otros niños, se lleva mejor con adultos.
  • Tiene problemas de interacción social.
  • Tiene dificultades en la escuela (alto índice de fracaso escolar).
T.E.L

Diagnóstico

El problema comienza a sospecharse a los 18 meses al observar que el lenguaje no aparece o no evoluciona como debería. A partir de ahí, será necesario un trabajo conjunto de distintos especialistas en el área hasta obtener un diagnóstico.

 

 

¿Qué necesita el niño con TEL?

  • Tratamiento intensivo y prolongado.
  • Logopedia diaria en edades tempranas.
  • Evaluación psicológica periódica para evaluar sus progresos comunicativos y de desarrollo.
  • Tutor-educador en el aula que le apoye en sus enseñanzas.
  • Coordinación entre la familia y los profesionales implicados.